Pedidos, envíos y devoluciones con datos reales
La consulta de pedido es el caso más claro. El cliente escribe «Pedí unas zapatillas el lunes y no sé nada»; el bot pide el número de pedido y el email de compra para verificar que es el titular, consulta el estado en la tienda y el seguimiento del transportista si está disponible, y responde con el dato concreto. Si el envío está parado o marcado como incidencia, no se limita a disculparse: abre un ticket y lo traspasa.
En devoluciones aplica tu política tal como está publicada (plazo, estado del producto, quién paga el envío de vuelta) y genera la solicitud o la etiqueta si tu plataforma o tu aplicación de devoluciones lo permiten. Las excepciones las decide una persona.
Recomendar producto sin inventar
Un buen asistente de compra pregunta antes de recomendar: «¿Para correr en asfalto o en montaña? ¿Cuántos días a la semana sales?». Con RAG sobre tu catálogo, tus fichas técnicas y tus guías de tallas, responde con productos que existen y atributos reales. Las reglas que configuramos siempre:
- Solo recomienda productos con stock, consultado en el momento.
- No menciona precios ni promociones que no estén en la ficha o en una regla activa.
- Si la ficha no incluye un dato (composición, medidas, compatibilidad), lo dice en lugar de suponerlo.
- Enlaza a la ficha para que la compra siga el flujo normal de la tienda.
Carritos abandonados y WhatsApp
Tu plataforma ya puede enviar emails de carrito abandonado. El valor del bot está en resolver la duda que frenó la compra (gastos de envío, plazo, talla) en el momento en que el cliente la plantea. Por WhatsApp, si han pasado más de 24 horas desde que el cliente te escribió por última vez, cualquier mensaje que inicies tú requiere una plantilla aprobada por Meta y su consentimiento previo; si son comerciales, también debes cumplir la normativa de comunicaciones comerciales (en España, la LSSI). Meta factura cada plantilla según su categoría y el país del destinatario.
Shopify, WooCommerce y PrestaShop
Las tres plataformas ofrecen API para consultar pedidos, productos y clientes, así que la conexión técnica suele ser viable. El trabajo real está en otras decisiones: qué datos puede ver el bot (no necesita el historial completo de un cliente para decir dónde está un paquete), cómo se sincroniza el catálogo cuando cambian precios o stock y dónde quedan registrados los traspasos si usas una herramienta de atención al cliente.
Indicadores que conviene seguir
- Consultas de estado de pedido resueltas sin intervención humana.
- Motivos de traspaso al equipo: si se repiten, falta información o hay un problema logístico de fondo.
- Conversaciones de preventa que terminan en visita a la ficha o en pedido, sabiendo que la atribución nunca es exacta.
- Preguntas sin respuesta, que suelen señalar fichas de producto incompletas.